La Blanca y Celedón

La Blanca es el nombre con el que se conocen las fiestas patronales de Vitoria-Gasteiz, que se celebran entre el 4 y el 9 de agosto en honor a la Virgen Blanca o de las Nieves.

El inicio de las celebraciones tiene lugar a las 6 de la tarde del día 4 cuando Celedón, en forma de muñeco, baja volando (por un cable) desde la Torre de la iglesia de San Miguel para llegar a un balcón de la Plaza Virgen Blanca. Desde allí vuelve a salir, ahora ya encarnado en persona, para cruzar otra vez la plaza en dirección contraria a la que ha llegado. Esta vez va a pie -entre la gente- y llega a la balconada de San Miguel, donde está la hornacina con la imagen de la Virgen, la estatua de Celedón y todas las autoridades locales que le reciben. Saluda a todos los asistentes y en un escueto mensaje anima a todos los asistentes a disfrutar las fiestas.

Este ritual con Celedón se lleva celebrando, con muy pocas variaciones, desde 1957. Fue en esa fecha cuando a un grupo de amigos se les ocurrió la idea. Al principio se iba a tratar de dejar bajar al muñeco, pero como se rompió la cuerda y no pudieron hacer que la figura llegara hasta el público, uno de los integrantes del grupo salió en persona a saludar a los vecinos que se estaban divirtiendo con las celebraciones.

Desde entonces hasta ahora la costumbre se ha repetido con algunos cambios (por ejemplo el lugar de llegada del muñeco o la identidad de la persona que encarga a Celedón), pero la esencia se ha mantenido.

¿Cuál es la esencia de Celedón?

Pues lo primero, el origen del personaje. Se trata de un hombre, llamado Celedón, vecino de un pueblo cercano a Vitoria que llega a la ciudad y se construye una casa nueva con ventana y balcón. Eso es así porque Celedón tiene una canción y eso es lo que dice la letra (Un pasacalles compuesto por Mariano San Miguel en 1918).

Las otras características identificativas de Celedón son su vestimenta y accesorios. Va vestido con el traje de blusa, es decir pantalón y blusón de mil rayas (azul claro), camisa blanca, faja y pañuelo rojo y boina negra. Lleva medias de lana y abarcas de cuero.

Como accesorios imprescindibles tiene un hatillo, una bota de vino, un puro y un paraguas.