23° día de adviento

Empezamos en enero, y en el campo de la medicina, el que más alegrías da.  Un innovador tratamiento con células madre regenera los corazones infartados. Y también nos enteramos de los avances de la investigadora Marta M. Alonso en los tratamientos contra los tumores cerebrales infantiles.

En febrero la publicación La cara buena del mundo informó sobre la recuperación de los arrecifes de coral, los avances para el tratamiento de ceguera infantil, la creación de productos sostenibles a base de la reutilización de otros.

En marzo supimos que en España el nivel de sequía crítica en algunas zonas empezó a disiparse con un mes de marzo extraordinariamente húmedo, que continuó en abril y que hace que actualmente las reservas de agua estén seis puntos mejor que hace un año. Desde el campo de la medicina, y con ayuda de la inteligencia artificial (que esperemos nos siga dando más alegrías que dolores de cabaza) consiguen que una persona con paraplejía mueva un brazo robótico solo con sus pensamientos o que una mujer consiga  ‘hablar’ en tiempo real al conectar su cerebro a una máquina.

En mayo un grupo de jóvenes demostró con su comportamiento que la valentía y generosidad es también un modo de vida y otra joven oncóloga de 24 años presenta sus primeras investigaciones a nivel mundial.

Junio informa sobre varios avances técnicos que ayudan al desarrollo medioambiental en el ámbito industrial: fabricación de tubos de acero de cero emisiones; incubadoras de bajo coste para países con pocos recursos, o la posibilidad de operar a miles de kilómetros de distancia.

El verano siguió informando de avances médicos en el campo de la neurocirugía. Una colaboración internacional crea un gigantesco mapa molecular, que abre el camino para curar el alzhéimer y el párkinson y otro estudio trabaja sobre la aterosclerosis.

En septiembre las noticias de los IG Nobel alegran la vuelta de las vacaciones y otros inventos sencillos, como estas pilas de papel,  hacen las cosas sencillas y fáciles para todos.

Desde Latinoamérica también llegan noticias que indican los esfuerzos de distintos colectivos para crear un mundo mejor, como por ejemplo la campaña para aprovechar al máximo los alimentos.

Noviembre trajo también otra noticia médica en relación a un nuevo tratamiento del cáncer de cabeza y cuello.

Dejamos para el final las noticias políticas, que normalmente no son para nada buenas. El 2025 trajo por fin un acuerdo de paz entre dos rivales que siempre están a la gresca. Desde febrero hasta octubre los acuerdos de alto el fuego se fueron acercando hasta llegar a un compromiso final que esperemos se cumpla.

Los anuncios de los premios Nobel en octubre y su entrega en diciembre también sirven para reconciliarse con la humanidad. Se premia el buen hacer de muchos campos, y sobre todo se espera con interés el premio nobel de la paz, que este año ha sido para una mujer latinoamericana María Corina Machado por su lucha por los derechos humanos, la libertad de expresión y la democracia.

¿Qué libro puedo leer estas vacaciones?

Contestar a esta pregunta nunca es fácil porque cada persona es un mundo y por lo tanto puede haber tantas recomendaciones como amigos.

Para evitar tener que ser yo misma quien elija un título os paso tres direcciones en las que podéis leer artículos, recomendaciones y críticas.

En Babelia, suplemento de El País, tenéis distintos artículos y títulos, pero a veces solo son accesibles para suscriptores.

Los artículos de Zenda están abiertos para todos los lectores. Hay recomendaciones por géneros y artículos interesantes tanto sobre literatura como de otras artes, aunque no siempre son fáciles.

El Cultural se publica semanalmente junto al diario El Mundo. En esta revista se tratan temas culturales de todos los ámbitos.

Por último El País Semanal y XL Semanal, también dos revistas semanales con temas de actualidad, normalmente con artículos cortos y variados.

Ojalá que en alguno de estas propuestas encontréis algo interesante para poder leer algo de vuestro agrado. No es necesario pasar muchas horas. Con diez minutos diarios, concentrados en un texto que nos interesa, es suficiente para practicar el idioma y conseguir así que todo lo que ya sabemos se fije en la memoria.

¡Disfrutad leyendo lo que más os guste!